Hoy propongo un tipo de hiperactividad como tema para pensar: Soy la mamá de, soy el papá de. De “dar la vida por los hijos” como se solía decir… Cuestión quizá algo peligrosa.

En psicología infantil tener en cuenta el lugar que ocupan su mamá, su papá es indispensable. Cuidar de ellos y que ellos se cuiden es asegurarse de que los niños estarán mejor. Hay un tema de máxima actualidad como la hiperactividad que se puede leer desde otro lado si se quiere que quizá nos aporte matices importantes.

 

hiperactividad
A veces nos preocupa que nuestros hijos no nos escuchen. Que no cunda el pánico. Sí que lo hacen: nos observan día a día.
( Otra cosa es la comunicación ).
www.psicologiainfantilalicante.es

 

 

Dónde están esas mujeres y esos hombres que un día fueron  novios, amigos, colegas de fútbol, bajistas de un grupo, aquellos cafés con amigas donde se arreglaba el mundo, mujeres y hombres con sueños particulares, dónde están esas cosas que les chiflaba hacer porque les hacia ilusión, sin más (  y sin menos, que no es poco… ).  A veces casi no se les ve con tanta cosa encima, sin encontrar el momento de parar… con tanto corre corre del día a día, uno detrás de otro… De qué serviría la psicología infantil si no se diera un lugar protagonista a las personas más significativas en la vida de los niños y adolescentes? Las personas que son pilares de quienes son, de quienes serán. Poder tratar con ellos como hacer para no terminar enseñando a vivir de una forma en la que a tantísimos no les gustaría ver a sus hijos. Fácil no es pero posible sí. Fácil no es pero esto menos: Las mamás de, los papás de, hiperactividad tratando de hacer malabarismos cada dia… Dando el sí a una lista interminable de cosas y demandas de la modernidad, del entorno, de lo que se supone que hay que hacer:

Los almuerzos, las clases, el aparcamiento, las reuniones, las extra escolares, el piano, el ballet y el taller de hacer cup cakes, el entrenamiento de fútbol, no olvides madrugar el sábado que toca partido, las clases de ingles, la merienda, el baño, los deberes, a ver donde hay una papelería abierta ahora que me entero que tenias un trabajo para mañana y no hay cartulina, mañana reunión de mamás de y papás de, revisar la agenda, mirar los mensajes del whatsapp de padres del cole, y los emails en la intranet para no olvidar yo las fechas de sus exámenes, reunión de las clases de natación, la comida, el abuelo, la reunión de vecinos, más deberes, las peleas, el me toca a mi que siempre coges el mando tu, otra vez el atasco y el no hay sitio para aparcar con una mano un niño en cabeza-hombro el móvil, los cinco kilos de mochila, la bolsa de gimnasia, el ruido, el que no llegamos, ahora eso que me cuentas/pides/señalas/necesitas/me hablas  no, ahora no…

Estaremos siendo la generación del “ahora no” a nuestros hijos y a nosotros mismos? Estaremos siendo la generación del Sí a la demanda de la hiperactividad actual? Si no hay tiempo para más, será que igual las cuentas pasan no por una suma sino por invertir el orden de los factores? O de alguna resta…  Podría ser en esta cosa de la hiperactividad infantil que a algunos de los niños que se muestran inquietos les inquieten cosas que tengan que ver con esto? Y con otras cosas ? La posibilidad de estar dando la vida por los hijos mientras uno se deja la vida, y en una de estas, al hijo por el camino, es algo que inquieta mucho desde los ojos de un niño ( más allá de como cada uno alcance a manifestarlo ).

Quizá algunos niños nos estén devolviendo un espejo de un tipo de hiperactividad, llamando la atención en medio de este no parar de dar la vida por que quizá clama necesario vivir la vida con.

Quizá estaría bien sentarse a poder pensar, hablar sobre esto…